Por Marisol Rumayor
La inteligencia artificial (IA) se ha desarrollado exponencialmente en la última década y esta velocidad no va detenerse, al menos no, en los próximos 20 años, seguirá marcando tendencias, disrumpiendo industrias y cambiará la historia de la humanidad en el planeta, como en su momento lo hizo el fuego. Descubrir y controlar el fuego representó uno de los hitos civilizatorios más importantes de la historia de la tierra. Al nutrirnos de manera diferente y enriquecida evolucionamos física y cognitivamente como especie, aprendimos a controlar el entorno, iluminación, seguridad, temperatura; empezó el desarrollo de la vida social y con ello también otros cambios en la forma de organización. En resumen, el fuego no solo ofreció calor y luz, sino que fue el catalizador de profundos cambios biológicos, sociales y tecnológicos que marcaron el rumbo de la humanidad para siempre.
¡Es una realidad!, la IA es la gran tecnología habilitadora y transformadora de la humanidad, nos guste o no. Dicho esto, me gustaría explorar contigo ese camino, lleno de oportunidades y retos que ofrece este sector tan vertiginoso y vibrante.
Les comparto la historia de Fernanda Zenizo, una profesional en temas de automatización y gestión inteligente del capital humano. Es fundadora y directora general de INTELAB, una empresa que utiliza como base la inteligencia artificial con herramientas propias para medir tendencias de comportamiento, potencial laboral y clima organizacional.
Fer arrancó esta empresa con la idea de utilizar la IA, al servicio del humano, para detectar y potenciar el talento humano, colocarlo de acuerdo a sus habilidades y sobre todo influir en su flujo de desarrollo profesional de acuerdo a lo que la data nos arroja.
Y me parece tan interesante su visión, porque cualquiera que no ponga en el centro de la ecuación al ser humano, desde mi perspectiva, está condenado a fracasar.
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