Por Yolanda Morales.
La migración en Tijuana lleva un camino, ese camino está ligado a la existencia de la Casa del Migrante. Un albergue con casi 4 décadas de trabajo en esta ciudad fronteriza. La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha traído consigo una serie de cambios, estos relacionados con la estabilidad de los albergues que ofrecen protección, casa y comida a los migrantes que llegan a esta ciudad.
Con la urgencia de reunir cerca de 40 mil dólares para cubrir sus gastos operativos, la Casa del Migrante en Tijuana enfrenta el riesgo de cerrar sus puertas y ha lanzado una campaña de recaudación de fondos.
La Casa del Migrante se encuentra en una situación económica crítica. Su director, Patricio Murphy, declaró: "Nosotros sabemos nuestro límite, si no entra un dólar entre hoy y mayo, lo cerramos". La administración de la Casa del Migrante estima que el albergue requiere al menos 40 mil dólares mensuales para cubrir sueldos, administración, alimentación y atención a los migrantes.
La falta de fondos se atribuye en parte a recortes en programas de apoyo de organizaciones internacionales como ACNUR y UNICEF. "Hubo cortes de parte de diferentes organizaciones, están congelando los fondos y no sabemos qué va a pasar. No podemos esperar tres meses, estamos tratando de ser más activos y creativos", explicó Murphy.
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